Ajedrezterapia

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Por: Nelson Pinal Borges, Santo Domingo, RD

MI & FIDE Trainer

Al igual que cuando vamos al gimnasio estamos fortaleciendo los músculos y previniendo muchas enfermedades, si acudimos con frecuencia al gimnasio mental que es el tablero de ajedrez, estaremos alejando no sólo el dañino Alzheimer, sino también a otros problemas cerebrales.

A tal efecto, Dick Frans Swaab, médico holandés, neurobiólogo y destacado investigador Catedrático Emérito de la Universidad de Amsterdam, hasta el año 2005 director del Instituto Holandés de Investigación Cerebral de la Real Academia Holandesa de Artes y Ciencias, declaró que lo mejor para el cerebro es jugar al ajedrez.

Estudios realizados en Estados Unidos y España principalmente, han favorecido el juego ciencia como una herramienta para prevenir la posible aparición de la enfermedad de Alzheimer (EA), también denominada demencia senil de tipo Alzheimer (DSTA), que es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales.

En ese tenor, psiquiatras y psicólogos españoles han dejado de ver el ajedrez como un juego o un deporte, y son pioneros en el mundo en utilizarlo como un instrumento de apoyo en sus terapias a personas con adicciones y patologías mentales, niños con déficit de atención (THD) e incluso con reclusos. España es el país vanguardista en relacionar el ajedrez con niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), en enfermos con el síndrome de Asperger, en la rehabilitación de adicciones, en personas ciegas y en centros penitenciarios, aunque también Holanda y México se destacan en el uso terapéutico del ajedrez en autistas y en personas con síndrome de Down.

Como profesor de ajedrez en centros escolares en Santo Domingo tuve la experiencia de un infante autista de 8 años que le gustaba jugar ajedrez y que al paso de los años lo encontré en otro colegio y no sólo es que seguía interesado en el juego, si no, que su conducta había cambiado totalmente, desde cometer ciertas indisciplinas propias de su trastorno en la infancia, hasta ser un joven ejemplar en la actualidad. Indudablemente sus terapias conductuales especializadas hicieron efecto, pero es muy posible que también el ajedrez haya aportado un granito de arena en la positiva transformación de su personalidad.

Por otra parte, según un estudio publicado en el Asian Journal of Psychiatry , “Chess therapy: A new approach to curing panic attack”, se recomienda el juego de ajedrez para combatir los ataques de pánico y afirma que jugar ajedrez a través de una aplicación de un teléfono inteligente es efectivo en esa situación y en tal sentido plantea que el ajedrez sirve como distracción y aleja los ataques de pánico más que otros entretenimientos que no fueron tan efectivos como, por ejemplo, ver la televisión o salir a pasear. El juego ciencia constituye una actividad relajante porque durante la concentración delante del tablero se olvidan angustias y problemas, beneficiando la disminución de los niveles de ansiedad de las personas.

La conclusión final del estudio es que la terapia con ajedrez puede recomendarse como un método no farmacéutico muy eficaz para el tratamiento de los ataques de pánico y lograr mediante el juego regular los niveles de ansiedad de la persona afectada. Sólo en Estados Unidos, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Salud Mental, cerca del 5 % de personas adultas, ha experimentado un trastorno de pánico en su vida, la mayoría mujeres, por lo que dicho estudio reporta una información muy importante.

Otra contribución del ajedrez a los especialistas y estudiosos del cerebro y la conducta humana, es que también sirve para combatir en la práctica las adicciones al consumo de estupefacientes, sobre todo en los jóvenes, porque el tiempo que ellos dedican a fomentar los vicios lo pudieran utilizar en su aprovechamiento y conocer  un juego sano e instructivo que los enseña a reflexionar sobre el antes y el después de cada movimiento y extrapolarlos a su vida como entes que pueden cambiar su comportamiento tal como cambia la posición después de cada jugada de la partida. El ajedrez es un buen mecanismo para alejar a la juventud del consumo y de los hábitos negativos generados por las drogas.

En República Dominicana apenas se conocen investigaciones relacionando el ajedrez y trastornos mentales y sería muy positivo que en el futuro algunos especialistas tomaran la iniciativa de comenzar estudios al respecto, conociendo de antemano que a nivel mundial ya se ha avanzado en la utilización del ajedrez como terapia para tratar determinados desórdenes mentales y de conducta.

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